Marcelo Pena (Marcelo Subiotto) es profesor de filosofía, y lo ha hecho a la sombra de su mentor, quien muere repentinamente. El disparador,(conflicto eje de la trama), es la competencia que tendrá Marcelo con Rafael Sujarchuk (Leonardo Sbaraglia) un brillante competidor y ex compañero, quien llega desde Alemania donde es una eminencia.
Puan da cuenta sobre la dinámica de vida porteña de este centrifugado lugar de tanta cocción política como lo es la facultad de Filosofía y Letras (Puan). De ahí salta como un trapecio a la dinámica diaria, atiborrada de caos, complejidades urbanas, conflictos económicos, el dragón de la hipermodernidad que los acecha y la angustia que los corroe.
Puan no quiere pontificar sobre una determinada verdad, ni baja línea moralizante. Es un vómito de hartazgo con todo y con todos. Ese todos, implica a todos.
Marcelo es de apellido Pena (metáfora del país), es tímido y gira en círculo sobre una vida que no le da tregua. Está asfixiado, encerrado, como esos espacios interiores donde la película transita todo el tiempo. Marcelo mira con prejuicio, con enojo y con no poco ensimismamiento provincial que también tiene una ciudad descomunalmente brillante como Buenos Aires.
La construcción del relato muestra las aulas, los hogares o los personajes tal cual son, sin filtros estéticos buscando caer bien. Es como si dijese, de manera brutalmente honesta, que toda esa montaña de sentido filosófico-político (y de creencias varias), también tienen que ser revisadas. Tal como el personaje de Alejandra Flectner, se lo dice en más de un pasaje, al protagonista de la cinta.
La dramamedia tiene lugares comunes, se ahoga por momentos, o arriesga en repeticiones (acaso innecesarias), pero se hace cargo de esos badenes y arriesga en búsqueda de su redención. Tal como lo hace Marcelo que abre una 'ventana' buscando un aire que matice su monotonía.
Puan es un filme valiente, es un grito desesperado por un estado de situación que es tan tóxico como doliente e inmoral. Es auténtica, es imperfecta, es noble y emocionantemente bella.
PUAN: Crisis y anatomía
Hugo Manuel Correa
Publicado en
Cine / Críticas